| POR QUÉ
REGAR
El techo de producción de un cultivo en secano
está dado por la ocurrencia o no de lluvias,
como así también del momento oportuno
de ellas. Es común oír hablar de que tal
o cual zona tiene un régimen anual de lluvias
de 1300 mm, con lo cual se presupone que no es necesario
el riego, esto es errado, ya que las lluvias pueden
estar mal distribuidas respecto de las necesidades del
cultivo.
Utilizamos como ejemplo el MAIZ: en donde la incorporación
del paquete tecnológico, biotecnología,
fertilizantes, genética, maquinarias, etc., no
se vería reflejada en incrementos en los rindes
productivos relacionados con la inversión efectuada,
por escasez de agua.
Los cambios climáticos producto del efecto invernadero
hacen cada vez más aleatorios los resultados
de los cultivos.
Una forma de reducir la incertidumbre sobre los rindes
a lograr y asegurar pisos de rendimiento muy por encima
de las medias históricas (rendimientos de equilibrio),
es la aplicación de riego en sus distintas variantes.
Dentro de toda la maquinaria utilizada por una explotación
agropecuaria el equipamiento adecuado en riego es el
de más rápido recupero de inversión,
dependiendo del sistema a utilizar (los precios varían
de un sistema a otro) y del valor de los granos.
Podemos decir que para los sistemas de riego más
económicos, como el caudal discontinuo también
llamado por pulsos, para un cultivo de soja con un precio
de 200 u$s/tn, la inversión se recupera con la
utilidad adicional generada (marginal) de una sola cosecha
.
Las oscilaciones de precios pierden importancia al asegurar
rindes que manifiestan la capacidad genética
de los cultivos.
COMO
ELEGIR EL SISTEMA DE RIEGO ADECUADO A MIS NECESIDADES
El campo no tiene márgenes de utilidad demasiado
generosos, y el productor debe analizar concienzudamente
cada proyecto de inversión a realizar.
De igual modo, debe hacerlo antes de decidir la inversión
en un equipo de riego.
Como sucede con toda compra, hay productos que nos parecen
más atractivos que otros, por su aspecto, por
su calidad o prestaciones aparentes, por su prestigio
o por su precio.
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